Ventas dispares en mercados de Villahermosa durante el Día de Muertos
Comerciantes reportan bajas en tamales, cempasúchil y pan de muerto; locatarios de carne de cerdo y de comida preparada sí vendieron.

El Día de Muertos dejó resultados dispares para el comercio de los mercados públicos de Villahermosa. Comerciantes consultados por Quadratín Tabasco reportaron descensos en la venta de tamales, flores y pan de muerto, mientras que los puestos de carne de cerdo y de comida preparada concentraron la clientela, según las notas publicadas entre el 28 de octubre y el 2 de noviembre.
En el caso de los tamales, María Tila Villegas Castro, quien los elabora y vende desde hace 58 años en la esquina de las calles Iturbide y Miguel Hidalgo y Costilla, preparó una producción cercana a 300 piezas para los primeros días de noviembre. Su oferta incluye desde los tradicionales de masa colada, chipilín y frijolito hasta los de gallina y costilla de cerdo, con precios que van de 17 a 60 pesos. Estimó un descenso de alrededor de 30 por ciento en el flujo comercial y lo atribuyó a que la celebración cayó en fin de semana, lo que modificó la dinámica de compra. Los más demandados, dijo, fueron los de masa colada y los de chipilín.
En el mercado José María Pino Suárez, el panorama fue de contrastes. Quadratín indicó que este lunes hubo afluencia normal de personas que acudieron a la compra de despensa y, aún, de última hora para el Día de Muertos, sobre todo de tamales. Algunos establecimientos de productos esotéricos permanecieron cerrados por las bajas ventas, mientras que los locales de carne de res, pescados y mariscos, y de pollos y gallinas, registraron escasa clientela. En contraste, los puestos de tacos de asada, cuernitos y guisados reportaron lleno total, así como los de comida corrida y mariscos guisados.
Otra nota del mismo medio detalló que el cerdo, ingrediente principal de la manea y de las distintas variedades de tamal de masa colada, fue la carne más vendida de la temporada y superó a pollos, res y pescados. Edgar Díaz Gurría, quien vende masa de maíz y pozol, describió su negocio como «estancado», sin aumentos ni caídas desde el regreso tras la pandemia, y dijo que es necesario analizar un cambio de estrategia. Los comerciantes del Pino Suárez y del Tianguis Campesino esperan que la primera quincena de noviembre les permita recuperar parte de lo invertido.
El comercio de temporada ya anticipaba un arranque lento. El 28 de octubre, una vendedora de aves del Pino Suárez estimó un repunte cercano a 40 por ciento en las ventas y citó precios de 200 pesos por el pollo entero y de 220 pesos por la gallina; reconoció que la afluencia ha disminuido en los últimos años y lo atribuyó a la competencia y a la situación financiera de las familias.
El 31 de octubre, floristas de las inmediaciones del mercado de Tamulté de las Barrancas ofrecían el mazo de cempasúchil desde 30 o 35 pesos, con promociones de tres mazos por 100 pesos; uno de ellos reconoció un flujo de clientes 50 por ciento menor al de temporadas anteriores, que atribuyó al clima. En una panadería de la zona, el pan de muerto se ofrecía de 15 a 100 pesos, con un aumento de cinco pesos por el alza de los insumos.
Los mercados fueron, a la vez, espacios de celebración. Diario Presente informó que en el mercado Florentino Hernández Bautista, en la colonia Gaviotas, se instaló un altar de muertos, y que el Pino Suárez fue incluido en la Ruta de Altares. Las cifras citadas corresponden a testimonios de comerciantes individuales y no a mediciones oficiales del sector.



