Escuelas de Puebla entran más tarde hasta el 26 de febrero: el horario de invierno ya rige y estos son los turnos
La SEP estatal recorre media hora la entrada y salida en educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, y autoriza chamarras, gorras y guantes.

Desde el martes 3 de noviembre de 2026, las escuelas públicas y particulares de educación básica de Puebla operan con el horario de invierno. La medida, anunciada por la Secretaría de Educación Pública del Estado, se mantendrá hasta el 26 de febrero de 2027 y consiste en recorrer media hora la entrada y la salida de los alumnos.
Según Quadratín Puebla, que citó el aviso de la dependencia el 30 de octubre, el objetivo es proteger la salud de la comunidad estudiantil ante las bajas temperaturas. Municipios Puebla confirmó este martes que la disposición ya entró en vigor y reprodujo la tabla de horarios por nivel educativo.
Estos son los horarios publicados. En educación inicial escolarizada, entrada a las 08:30 horas y salida a las 15:30. En preescolar matutino, de 09:30 a 12:30 horas; en preescolar vespertino, de 13:30 a 16:30. En primaria matutina, de 08:30 a 13:30 horas, y en primaria vespertina, de 13:45 a 18:30. Las secundarias generales y técnicas en turno matutino empiezan a las 07:30 horas; la secundaria general matutina sale a las 13:30 y la técnica a las 13:45. En el turno vespertino, la secundaria general opera de 13:40 a 19:30 horas.
La SEP también autorizó el uso de prendas complementarias al uniforme escolar, como chamarras, gorras y guantes. A las directivas de los planteles les pidió abrir las aulas con anticipación y adecuar las sesiones de educación física para evitar que los alumnos pasen demasiado tiempo expuestos a la intemperie.
El argumento oficial es sanitario: reducir las afecciones respiratorias en niñas, niños y adolescentes durante el periodo invernal. Es una decisión lógica en un estado con zonas de montaña donde las mañanas son especialmente frías, aunque conviene hacer dos observaciones desde la perspectiva de las familias.
La primera es práctica. Mover la entrada media hora no resuelve el problema de las familias donde los padres inician su jornada laboral antes de las 08:30. Para ellas, el cambio de horario puede significar más tiempo con los niños en casa o en otros cuidados, y no todas las escuelas ofrecen alternativas. La segunda observación es de cumplimiento: pedir que se abran las aulas con anticipación suena bien, pero depende de que haya personal para recibir a los alumnos y de que los salones tengan condiciones mínimas, como ventanas completas y calefacción donde se necesite, algo que no siempre ocurre en planteles públicos.
Hay además un tema de convivencia con otra medida que entró en vigor el mismo día: la restricción de celulares en escuelas, que Quadratín y otros medios han cubierto por separado. Para padres y docentes, la primera semana será de adaptación a dos cambios a la vez.
Si usted tiene hijos en educación básica, conviene confirmar con su plantel el horario exacto de su turno, porque la tabla distingue entre niveles y modalidades. Y si observa aulas sin ventanas, sin vidrios o sin condiciones para el frío, vale la pena reportarlo a la dirección y a la supervisión escolar: el horario de invierno protege poco si el salón no está en condiciones.



