Atlixco cierra Todos Santos con mil 500 personas en el Desfile de Calaveras mientras sus panteones se quedan sin espacio
El desfile despidió la temporada; el reto de fondo son los dos panteones municipales, con 8 mil 971 fosas en conjunto según un reporte del IGAVIM de 2025.

Atlixco despidió la temporada de Todos Santos con una de sus fiestas más queridas y, a la vez, con un problema que las fiestas no resuelven. Más de mil 500 personas integradas en distintos contingentes recorrieron de norte a sur las principales vialidades de la ciudad en el tradicional Desfile de Calaveras, considerado el segundo más importante del calendario festivo del Pueblo Mágico, solo después del desfile de los Reyes Magos.
Al frente del recorrido estuvo la presidenta municipal, Ariadna Ayala, acompañada de integrantes de su gabinete y funcionarios del Ayuntamiento. La convocatoria incluyó colectivos ciudadanos, instituciones educativas y empresas privadas, con representaciones de la muerte, calaveras y elementos de la tradición mexicana. Con el paso de los contingentes, según la crónica local, Atlixco comenzó a despedir oficialmente las actividades de una temporada que concentra buena parte de su movimiento turístico y cultural.
La noche anterior, la del 31 de octubre, las calles del centro vivieron otra postal: cientos de habitantes salieron disfrazados para celebrar Halloween, con niños pidiendo calaverita acompañados por sus padres y jóvenes que convirtieron el primer cuadro en una pasarela improvisada de vampiros, brujas, esqueletos y personajes de ficción. No hay cifras oficiales de asistencia a esa noche.
Pero mientras la ciudad celebra a sus muertos, tiene un problema concreto para enterrarlos. Los dos panteones administrados por el Ayuntamiento enfrentan saturación, según un reporte local. Con base en un documento del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM), elaborado en 2025, el Panteón Municipal, en la zona centro, tiene una capacidad de 8 mil 29 fosas, y el panteón Mártires de Chinameca, de 942. En conjunto suman 8 mil 971 fosas.
El mismo reporte advierte que esa cifra corresponde exclusivamente a los dos espacios municipales y no representa la totalidad de los lugares de sepultura que existen en el territorio atlixquense, y que las cifras de capacidad cambian según la fuente consultada y el universo de espacios que se cuente. Es decir, el dato permite dimensionar la presión, pero no es un censo definitivo de cementerios.
Ante la falta de lugar, las familias buscan alternativas como la cremación y la compra de nichos para conservar las cenizas de sus seres queridos. Esa es una señal económica: lo que antes se resolvía con una fosa ahora exige un gasto distinto, y no todas las familias pueden afrontarlo.
El contraste es evidente. La fiesta atrae visitantes y proyecta la imagen del Pueblo Mágico; la capacidad de los panteones, en cambio, es un asunto de servicios públicos que no se resuelve con un desfile. Está por verse si el cabildo presentará un plan para ampliar o reubicar espacios.
Hasta el momento no hay una postura oficial publicada del Ayuntamiento sobre la saturación de los panteones ni cifras de ocupación actualizadas, datos que aclararían la magnitud real del problema.



