Edición digital continua · Puebla, Méxicomartes 3 de noviembre de 2026Información estratégica
Enlace Informativo
Verdad verificada · Peso institucional
Economía

Atlixco encabeza la cosecha de cempasúchil: macetas desde 20 pesos y productores que ya usan drones

Puebla cultiva 1,591.7 hectáreas de cempasúchil en 44 municipios; en Atlixco y su corredor, productores reportan buena flor y precios que varían por tamaño.

Redacción Enlace Informativo3 nov 2026
Atlixco encabeza la cosecha de cempasúchil: macetas desde 20 pesos y productores que ya usan drones
Imagen vía: Poblanerías · Ver nota original

Cada octubre, el valle de Atlixco se pinta de naranja y de ese color depende buena parte de la economía de decenas de familias. Este año, con las ofrendas ya puestas, la cosecha de cempasúchil dejó un panorama de buena flor, precios que varían según el tamaño y una producción que ya se apoya en tecnología para enfrentar un clima difícil.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del estado, que recogió Poblanerías, Puebla cultiva cempasúchil en 44 municipios y en una superficie de 1,591.7 hectáreas. La nota habla de que el estado produce alrededor del 70 por ciento del cempasúchil del país, cifra que aparece como 70 por ciento en el encabezado y como 72 por ciento en el cuerpo del texto original. La producción en maceta se estima en más de 25 mil unidades. Atlixco es el principal municipio productor, seguido de aportaciones de Tianguismanalco, Palmar de Bravo, Huejotzingo y Huaquechula, sin cifras por municipio.

En cuanto a precios, los productores reportaron que la maceta de cempasúchil en Atlixco se vende entre 20 y 25 pesos. El terciopelo, flor que acompaña al cempasúchil en las ofrendas, se comercia por maleta: una maleta de cuatro manojos cuesta 200 pesos, mientras que el manojo suelto va de 50 a 80 pesos. Un comprador de Guerrero explicó que el producto se revende allá entre 140 y 280 pesos, lo que ayuda a explicar por qué compradores de otros estados viajan hasta Atlixco: según dijeron, aquí hay más volumen y la flor es de mayor tamaño. Los precios, aclara la nota, cambian según oferta, demanda, tamaño y si la venta es de mayoreo o menudeo.

Marcelino Paredes, de San Isidro, Atlixco, sembró alrededor de tres millares de plantas en maceta y dijo que es su primer año en ese cultivo. En San Juan Huiluco, productores de terciopelo trabajan terrenos de tres cuartos de hectárea a una hectárea y esperan alrededor de 2 mil 500 maletas; las parcelas grandes pueden rendir de mil a mil 200 maletas, y las pequeñas, unas 600. Varios de ellos no entran a las plazas de Atlixco y venden a la orilla de la carretera o a comerciantes que llevan la flor al Mercado de la Jamaica, en la Ciudad de México, o a Ecatepec, en el Estado de México.

Síntesis visitó esos mismos campos, en la junta auxiliar de San Juan Huiluco, a lo largo del corredor hacia Atlixco, y reportó que los floricultores, entre ellos las familias Salazar y Amaro, tuvieron un ciclo agrícola equilibrado: las lluvias permitieron flores de gran volumen y tono intenso. Explicaron que el trabajo del cempasúchil arranca entre el 15 y el 30 de agosto, porque sembrarlo antes hace que la flor se pase de tiempo y se maltrate, mientras que sembrarlo a finales de mes asegura que abra justo para los días de plaza. El terciopelo, en cambio, se siembra desde alrededor del 10 de julio, de modo que esté listo en octubre.

El clima no estuvo exento de problemas. Los productores comentaron que las lluvias y los vientos complicaron el trabajo y que, donde no podían entrar los trabajadores, recurrieron a drones para fumigar los cultivos.

Lo que se queda en los bolsillos de quienes cultivan la flor depende de que el clima y los compradores cooperen cada año, y de que el precio por maleta o por maceta compense semanas de trabajo.

Sigue leyendo