La UE se bloquea ante el choque energético: ministros frenan tasas al gas
Los ministros de Energía no lograron acuerdo en Luxemburgo; el gas ronda los 100 euros por MWh y el invierno se acerca.

Los ministros de Energía de la Unión Europea terminaron sin acuerdo su reunión del 29 de octubre en Luxemburgo, convocada para responder a la crisis de asequibilidad energética del invierno. El principal punto de choque fue una propuesta de la Comisión Europea, presentada el 17 de julio de 2026, que busca abaratar la factura eléctrica modificando los cargos de red y exigiendo que los impuestos especiales a la electricidad no sean superiores a los del gas natural. Según Euronews, 13 países, entre ellos Alemania e Italia, pidieron retirar ese componente fiscal para proteger a los ciudadanos con menores ingresos.
La oposición se apoya, además, en un argumento jurídico. De acuerdo con Europa Press, Alemania dijo no ver una "base legal suficiente" para introducir disposiciones fiscales en una norma sobre el mercado eléctrico; Italia advirtió que encarecer el gas podría resultar "económicamente insostenible para los hogares y para las empresas"; Polonia las consideró "no aceptables" y Finlandia alertó de que se limitaría la capacidad de cada gobierno de decidir sus impuestos. Estos países sostienen que la fiscalidad debe tratarse en la revisión de la Directiva de Fiscalidad de la Energía, que exige unanimidad.
El comisario de Energía, Dan Jørgensen, defendió que los servicios jurídicos de la Comisión y del Consejo consideran la propuesta compatible con los tratados y dijo que Bruselas no busca "poner parches" sino "ahorros estructurales para todos". España, Dinamarca y Luxemburgo respaldaron a la Comisión, con peticiones de flexibilidad, según los reportes.
El trasfondo es un mercado tenso. Euronews indica que los precios mayoristas del gas subieron hasta casi 100 euros por megavatio hora, con picos por encima de 97 euros, su nivel más alto desde 2022. Jørgensen advirtió que casi 50 millones de europeos no pueden calentar adecuadamente sus hogares. Aunque la UE no prevé escasez de petróleo ni de gas, el riesgo principal es un choque económico que haga inasumibles los suministros básicos.
Las reservas también preocupan. Según Gas Infrastructure Europe, los almacenes del bloque estaban en torno a 75% de su capacidad el 26 de octubre, frente a 83% un año antes, con diferencias marcadas: Alemania cerca de 62%, Países Bajos alrededor de 65% e Italia por encima de 90%. La norma comunitaria fija una meta de 90% entre el 1 de octubre y el 1 de diciembre, con cierta flexibilidad en condiciones de mercado difíciles. La Comisión sostiene que el sistema está preparado para el invierno, aunque una ola de frío presionaría las existencias.
La guerra en Oriente Medio agrava el cuadro. El estrecho de Ormuz concentra casi 20% de los suministros mundiales de gas natural licuado (GNL) y, según la Agencia Internacional de la Energía, los envíos de Catar y Emiratos Árabes Unidos cayeron unos 35,000 millones de metros cúbicos entre marzo y junio de 2026 frente al mismo periodo del año anterior. Rusia, que aportaba alrededor de 45% de las importaciones de gas de la UE, bajó a cerca de 12% en 2025. La prohibición del GNL ruso sigue prevista para enero de 2027.
El Consejo aplazó nuevas medidas y baraja un compromiso en diciembre de 2026. Los ministros subrayaron la necesidad de diversificar suministros y reforzar la solidaridad, en especial con Ucrania y Moldavia.
El episodio muestra cómo la competencia entre Europa y Asia por el GNL puede trasladar tensiones a los precios internacionales de la energía, un mercado global del que también participan países latinoamericanos. El desenlace dependerá de si los gobiernos europeos concilian la protección del consumidor con el impulso a la electrificación antes de que el invierno eleve la demanda.



