Sheinbaum: reclamo de Texas por nueve islas del río Bravo es electoral
La presidenta rechazó que un estado fije límites internacionales; la SRE ya había citado el Tratado de Límites de 1970.

La presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó este martes a intereses electorales la decisión de las autoridades de Texas de reclamar como propias nueve islas del río Bravo, y rechazó que un gobierno estatal pueda definir la frontera. “Ellos, pues, están en elecciones y pretenden declarativamente decir que estas islas son parte ya de Texas. Pero no”, dijo en su conferencia matutina. Al preguntarle si el reclamo respondía a motivos electorales, contestó: “Sí, desde mi punto de vista, sí”.
El reclamo fue anunciado la semana pasada por la comisionada de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, quien sostuvo que nueve islas, con una superficie conjunta de unas 27 hectáreas, fueron identificadas como propiedad del estado. Según los reportes de El Informador y Diario de Yucatán, la funcionaria argumentó que la medida permitiría a las fuerzas de seguridad estatales y federales acceder a esos territorios para reforzar la vigilancia fronteriza y combatir posibles actividades ilícitas.
Sheinbaum respondió que la delimitación corresponde a la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo bilateral encargado de aplicar los tratados fronterizos entre ambos países. “Primero, no decide el Gobierno de Texas. Todo eso se decide a través de una comisión”, subrayó. Explicó que las islas pueden formarse por el movimiento natural del agua del cauce y que lo que procede es medirlas para determinar de qué lado están: de Estados Unidos, de México o, si es el caso, mitad y mitad. Las declaraciones de Texas, dijo, no sustituyen la revisión bilateral.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ya se había pronunciado el 30 de octubre. De acuerdo con los reportes consultados, la Cancillería rechazó que Texas pueda modificar unilateralmente la frontera y recordó que el Tratado de Límites de 1970 establece que la división internacional sigue el centro del cauce normal del río Bravo. Precisó que únicamente la CILA tiene facultades para determinar de qué lado del límite se encuentra cada isla y aseguró que México dará seguimiento a cualquier acción en la zona.
La controversia ocurre el mismo día de las elecciones intermedias en Estados Unidos y en medio de tensiones migratorias entre ambos países, intensificadas desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025. En la boleta de Texas figuran la gubernatura, un escaño del Senado federal y 38 lugares en la Cámara de Representantes, y, según Expansión, el gobierno texano tiene atribuciones en materia de seguridad fronteriza.
Conviene distinguir entre el anuncio de un gobierno estatal y una resolución internacional: hasta ahora, las fuentes consultadas no reportan que la CILA haya emitido una determinación sobre las nueve islas ni que se haya abierto un procedimiento formal ante ese organismo. El tratado de 1970 establece el criterio de referencia, el centro del cauce normal del río, pero las mediciones técnicas deben hacerse de manera bilateral.
Para México, el asunto combina soberanía, relación con un estado fronterizo clave y el calendario político estadounidense. El gobierno federal planteó su respuesta a través de los mecanismos bilaterales. Será la CILA, y no declaraciones de campaña, la que determine la ubicación de las islas; el seguimiento dependerá de si Texas ejecuta acciones en esos terrenos o si ambos gobiernos convocan a la comisión para realizar las mediciones.



