Protestas juveniles sacuden Alemania y Francia: disturbios en Fráncfort
Gen Z regelt convocó marchas en más de 30 ciudades alemanas; en Francia continúan los bloqueos estudiantiles. Merz promete diálogo y firmeza.

Una ola de protestas juveniles recorre Europa. En Alemania, la iniciativa Gen Z regelt convocó el sábado 31 de octubre manifestaciones pacíficas en más de treinta ciudades, con decenas de miles de participantes, según DW. Al caer la noche hubo incidentes violentos, sobre todo en Fráncfort y Colonia, mientras que en Berlín se lanzaron botellas y petardos y la policía usó cañones de agua en varias ciudades.
Las demandas del movimiento incluyen más presupuesto para las escuelas, medidas frente al aumento del coste de la vida, políticas más firmes contra el calentamiento global, inversiones en seguridad social y salud, y el rechazo a un posible regreso del servicio militar obligatorio. El propio grupo se distanció de la violencia en su canal de Telegram y señaló que ocurrieron situaciones "que no deseábamos".
El ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck, informó que en Fráncfort más de 100 agentes resultaron heridos, uno de gravedad, y que 54 jóvenes fueron detenidos, con edades de entre 13 y 29 años y en su mayoría de nacionalidad alemana. Según el funcionario, hasta 1.300 policías se enfrentaron a entre 1.000 y 1.500 jóvenes violentos, "en su mayoría de origen migrante". Hubo 17 comercios dañados, saqueos en cinco, 1.255 órdenes de desalojo y 366 controles de identidad.
En el plano político, el ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, atribuyó la violencia a grupos de extrema izquierda y a alborotadores, y dijo que serán identificados y deberán rendir cuentas. Su par de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, sostuvo que las protestas fueron instrumentalizadas por extremistas. Desde el SPD, Dirk Wiese pidió tomar en serio las inquietudes de los jóvenes sin que los enfrentamientos opaquen sus reivindicaciones.
El canciller Friedrich Merz, según extractos de su discurso difundidos por Bild y citados por t-online, afirmó que la gran mayoría de los jóvenes protestó pacíficamente, condenó los ataques a policías y los saqueos y aseguró que su gobierno no tendrá tolerancia con la violencia. Al mismo tiempo, encargó a la ministra de Familia, Karin Prien, ejercer como encargada de juventud para profundizar el diálogo con la nueva generación, aunque no se detalló el alcance de esa función.
En Francia, el movimiento estudiantil sigue activo. Según EFE, la jornada de este martes provocó el cierre de alrededor de medio centenar de institutos y de 51 de los 184 centros universitarios, y se celebró una marcha no autorizada en el centro de París que terminó sin incidentes relevantes. El lunes habían sido bloqueados 41 centros, lejos de los más de 400 del pico de hace un mes; el sindicato USL sostiene que fueron más de 150, mientras que el Ministerio de Educación cifró en 1,3 % los institutos afectados. Para el 5 de noviembre se convocó una jornada nacional de huelga y movilización.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, asumió ante una comisión parlamentaria la responsabilidad por los fallos en la gestión de los disturbios del 17 y 18 de octubre, que dejaron imágenes de destrozos y saqueos.
La politóloga Yanina Welp, entrevistada por la BBC, ve como denominador común la pérdida de capacidad del Estado de bienestar en Europa, con jóvenes como principales afectados. Las protestas coinciden en demandas de educación, vivienda y costo de vida, y plantean a los gobiernos el reto de escuchar sin tolerar la violencia.



