EE.UU. ataca la isla iraní de Qeshm mientras Trump habla de paz con Irán
Washington habla de ataques defensivos en el estrecho de Ormuz; Teherán pide diálogo y dice estar preparado para ambos escenarios.

Estados Unidos realizó en la noche del lunes al martes una serie de ataques sobre la isla iraní de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz, horas antes de las elecciones legislativas de medio mandato en ese país. Según funcionarios estadounidenses citados por la cadena CBS, socia de la BBC, se trató de ataques "defensivos" y limitados, presentados como respuesta a disparos de la Guardia Revolucionaria iraní contra una aeronave estadounidense. La agencia estatal iraní IRNA informó de explosiones en la isla, que El País precisa en cinco consecutivas.
El presidente Donald Trump confirmó el martes, en declaraciones a Fox News recogidas por DW, que su país atacó una instalación antiaérea. "Construyeron una instalación antiaérea. Les llevó unos dos meses. Vimos cómo lo construían. En cuanto estuvo terminada, la atacamos anoche muy bien", afirmó, y lo calificó de "ataque menor". Dos responsables de la Administración, en declaraciones a NBC y ABC, subrayaron que la operación no implica la reanudación de las hostilidades a gran escala y que, por ahora, no están previstos nuevos ataques en territorio iraní.
El episodio contrasta con el tono del día anterior. El lunes, Trump expresó en sus redes que un acuerdo con Irán sigue siendo posible y dijo a Axios que no tiene "ninguna prisa" por intensificar la ofensiva. "De una forma u otra, haremos algo, pero no hay prisa", declaró, y añadió que Irán está "financieramente paralizado". La guerra comenzó en febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, y la BBC apunta que el mandatario enfrenta una caída en las encuestas y presiones dentro de su partido para ponerle fin.
Desde Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian advirtió ante su gabinete que "nadie sacará provecho de esta guerra" y afirmó que el guía supremo dio al gobierno "poderes" para abordar en las conversaciones "cuestiones que antes se consideraban tabú", sin precisar cuáles. El canciller Abbas Araghchi dijo a IRNA que se mantienen conversaciones "muy intensas" con Estados Unidos a través de mediadores y que su país está listo, "más que nunca", tanto para la vía diplomática como para la militar. Según El País, Qatar actúa como intermediario clave y un alto cargo iraní dijo a Reuters que las partes están lejos de un pacto.
Los principales obstáculos siguen abiertos. De acuerdo con El País, Irán se niega a trasladar a un tercer país sus reservas de más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido, como exige Washington, y condiciona una paz duradera a la salida de las tropas estadounidenses de las bases del golfo Pérsico. Trump, por su parte, dijo a Fox News que Estados Unidos "podría tener que atacar" Pickaxe, una instalación vinculada al programa nuclear iraní, y que sería "nada grave"; Estados Unidos e Israel acusan a Irán de buscar armas atómicas, algo que Teherán niega de manera reiterada.
El País recuerda que el cierre del estrecho de Ormuz repercutió en los mercados internacionales, en especial en los precios del petróleo, un factor que México sigue de cerca, aunque las fuentes consultadas no documentan un efecto directo en este momento.
En suma, la jornada deja dos mensajes simultáneos: acciones militares acotadas y, a la vez, canales diplomáticos activos. Las versiones sobre el alcance real de los avances difieren entre Washington y Teherán, y los resultados de las elecciones estadounidenses podrían influir en el rumbo de la siguiente fase.



