La Alumbrada de Mixquic ilumina el panteón en la noche del 2 de noviembre
Familias de Tláhuac despidieron a sus difuntos con veladoras en el panteón de San Andrés Mixquic, cierre de la celebración de Día de Muertos.

En la noche del lunes 2 de noviembre de 2026, el panteón de San Andrés Mixquic, en la alcaldía Tláhuac, volvió a llenarse de luz con La Alumbrada, una de las ceremonias más representativas del Día de Muertos en la Ciudad de México. De acuerdo con N+, cientos de familias despidieron a sus seres queridos con el encendido de veladoras.
Según el programa publicado para este año, que recogió W Radio, la ceremonia comenzó a las 20:00 horas. El momento central llega cuando se apagan las luces artificiales del cementerio y quedan únicamente las veladoras colocadas sobre las tumbas, que forman un paisaje de pequeñas llamas. Los habitantes explican, según N+, que al caer el sol los difuntos comienzan a partir y que la luz les guía el camino hacia el Mictlán, el más allá, hasta el siguiente año.
La celebración se construyó a lo largo de varios días. La Crónica de Hoy detalla que las actividades iniciaron el jueves 29 de octubre con el llamado a las ánimas, cuando las familias limpian, arreglan y decoran las tumbas. El sábado 31 de octubre se dedicó a recibir a las niñas y niños, con ofrendas adornadas con flores blancas y dulces, símbolo de pureza infantil; algunas familias pronuncian los nombres de sus pequeños difuntos para ayudarles a encontrar el camino.
La programación incluyó además actividades culturales, como una rodada ciclista llamada Rodada del Mictlán, con salidas desde Plaza Tlaxcoaque a las 19:00 horas, desde Pilares Cocodrilo a las 20:20 y desde Pilares Selene a las 21:10, y presentaciones del Juego de Pelota Prehispánica a cargo del Patronato de San Andrés Mixquic, entre las 18:00 y las 21:00 horas, del 31 de octubre al 2 de noviembre.
La tradición tiene raíces antiguas. N+ recuerda que la ceremonia ocurre alrededor de los muros, el atrio y los pasillos del panteón y de la iglesia de San Andrés Apóstol, cuya construcción comenzó en el siglo XVI, alrededor de 1536-1537, donde habría existido un antiguo centro ceremonial. En el atrio todavía se conservan vestigios prehispánicos, entre ellos una representación de Mixquixtli, figura asociada con la vida y la muerte, y un Chac Mool.
W Radio subraya que La Alumbrada es, ante todo, un encuentro de las familias con la memoria de quienes fallecieron y no solo un atractivo turístico. Por ello, pidió a los visitantes respetar las tumbas, evitar pisar los adornos y solicitar autorización antes de fotografiar a las personas que participan en las ceremonias.
N+ informó que este año se captó la presencia de visitantes de otros países, como Brasil, Japón y Estados Unidos. Para llegar, las crónicas recomendaron planear el traslado con anticipación, ya sea por Periférico Sur y la avenida Tláhuac o por la carretera Chalco-Mixquic desde la autopista México-Puebla, y considerar afectaciones viales en los accesos al pueblo.



