Levantamiento milimétrico, render vinculante y acta de entrega: el proceso de Aurea
La empresa organiza cada obra en cuatro fases y condiciona la fabricación a una Orden de Producción firmada y a un render aprobado.

Aurea describe su manera de trabajar como un proceso de cuatro fases, con la consigna de cero improvisación. La idea es que el cliente vea cada etapa, y por eso la empresa habla de proceso visible.
La primera fase es el diagnóstico de sitio, un levantamiento milimétrico del espacio donde se instalará la estructura. La segunda es el diseño y la ingeniería con un render 3D. La empresa precisa que el render aprobado se convierte en el Anexo B del contrato y, por lo tanto, es vinculante.
La tercera fase es la fabricación controlada en taller propio, bajo una Orden de Producción. Según la empresa, no se corta un solo perfil sin esa orden firmada. La cuarta fase es la instalación con protocolo y la firma de un Acta de Entrega.
Después de la entrega, Aurea ofrece garantía escrita por categoría y acompañamiento post-obra. La empresa resume su enfoque en una secuencia: la primera impresión es el diseño, la segunda es el proceso y la tercera es la garantía.
Detrás del proceso está el cálculo. Aurea afirma que cada proyecto parte de un cálculo estructural, con materiales respaldados por certificados de fabricante y dimensiones verificadas, de modo que el resultado no se deje a la improvisación.
Sus sistemas internos incluyen ingeniería de cálculo para exteriores y manuales de instalación de precisión arquitectónica.



