Ocho presas de Zacatecas superan 99% y dan margen al ciclo agrícola
Las 14 presas monitoreadas por Conagua almacenan 365.593 hectómetros cúbicos; productores de Poanas cierran el ciclo con embalses a su máxima capacidad.

Ocho de las principales presas de Zacatecas registran un almacenamiento igual o superior a 99 por ciento de su capacidad, informó el gobernador David Monreal Ávila el 27 de octubre. El dato proviene del monitoreo de la Coordinación Estatal de Protección Civil con información de la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con corte al 25 de octubre.
Según el reporte, las 14 presas incluidas en el seguimiento almacenan en conjunto 365.593 hectómetros cúbicos. Esa cifra todavía representa un déficit de 88.29 hectómetros cúbicos respecto de su Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO), es decir, el volumen que alcanzarían si todas estuvieran llenas hasta su límite habitual.
Las presas con mayor nivel son Lobatos, en Valparaíso, y El Cazadero, en Río Grande, ambas con 100.4 por ciento, seguidas de Julián Adame, en Villanueva, con 100.1 por ciento. Santa Teresa, en Monte Escobedo, y Santa Rosa, en Fresnillo, llegaron a 100 por ciento. Palomas, en Villanueva, y Moraleños, en Huanusco, registran 99.8 por ciento, y La Villita, en Tepechitlán, 99.1 por ciento.
El resto de los embalses muestra niveles menores: Santiago, en Miguel Auza, 90.7 por ciento; Miguel Alemán, en Tepechitlán, 88.8 por ciento; El Chique, en Tabasco, 77.9 por ciento; Achimec, en Huejúcar, Jalisco, 71.6 por ciento; Ramón López Velarde, en Jerez, 70.5 por ciento, y Leobardo Reynoso, en Fresnillo, 58.2 por ciento.
El mandatario destacó el caso de El Cazadero, que durante el ciclo se mantuvo entre 28 y 32 por ciento de su capacidad y que, con las últimas lluvias, superó el cien por ciento. Para el gobernador, esta cosecha de agua permitirá enfrentar mejor el siguiente ciclo primavera-verano y amortiguar los efectos del fenómeno de El Niño.
En el sur del estado, el panorama es coincidente. Durante una reunión del Comité Hidráulico realizada en Villa Unión, autoridades y productores de la región de Poanas y de los municipios del Distrito de Riego 052 revisaron los resultados del ciclo primavera-verano 2026, que concluye con los embalses a su máxima capacidad. Ese nivel de almacenamiento permite programar con anticipación los riegos para los distintos cultivos y planear la siembra siguiente.
En la reunión también se abordaron los avances en los procesos de contratación de obras en los módulos de riego y las acciones de conservación para evitar el deterioro de la infraestructura hidroagrícola. Los participantes señalaron que contar con agua suficiente no solo beneficia a las parcelas: según lo expuesto, permite anticipar la compra de insumos, preparar las tierras y definir inversiones, y sostiene el empleo de jornaleros y el movimiento de los comercios relacionados con el campo.
El contraste con ciclos anteriores es marcado. Productores de frijol han recordado que en el ciclo previo la sequía y la falta de condiciones favorables afectaron las cosechas y provocaron pérdidas. Las lluvias recientes, sin embargo, también han traído preocupaciones por la calidad del grano ya cosechado, un tema que sigue en discusión entre los agricultores.
Las autoridades estatales reiteraron que el monitoreo de los almacenamientos continuará durante las próximas semanas, mientras se define la programación del siguiente ciclo agrícola.



